Una casa
Linda y Grande
por María Galindo |
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Hemos
querido una casa linda, con chimenea, una casa caliente, una
casa confortable porque hasta en esito que ustedes dirán que es
un detalle manifestamos nuestra critica al rostro sucio,
descuidado y mal administrado que exhiben las sedes sindicales
de todos los gremios habidos y por haber.
Nosotras al
estilo de los monjes tibetanos empezamos por limpiar nuestra
casa, por ponerle manteles a las mesas y escoger los colores de
las servilletas porque esos no son valores burgueses, sino parte
de nuestra venganza que es ser felices.
Les esperamos pues con chimenea encendida.
¿De dónde salió la platita?
Mucho se especula sobre de donde salió la platita para semejante
propuesta.
No nos extraña porque acá abunda además de la rebeldía, la
envidia.
Me gustaría decirles que salió del robo de un Banco, ¡cómo no! y
contar una de policías y ladronas con las que tantas veces
fantaseo.
Pero salió de esta otra manera por demás interesante y
novelesca:
Volteando el
discurso de la cooperación internacional en este caso de la
cooperación vasca que hace de todo por tener sus criterios
propios y sus propias líneas de trabajo al margen de los demás
territorios de alrededor.
Digo volteando porque más allá de sus formularios y requisitos y
presupuestos justamente en el contexto de un seminario de
evaluación sobre enfoques tecnocráticos y formas de cooperación
que terminan en retórica, yo mismita María Galindo les planteé
el desafío de una cooperación directa con movimientos sociales y
no con ONGs.
El desafío
de no pagar sueldos, sino de aportar montos concretos que sirvan
para cosas que signifiquen para los movimientos verdaderos
avances y no pildoritas como seminarios y no se que otras vainas
que sólo sirven a los intermediarios. Les hable de feminismo y
su potencial transformador que involucra sujetos innombrables
como somos las lesbianas por ejemplo. Cuatro locos y locas que
también viven al borde de las grietas del propio sistema
aceptaron el desafío y pusieron un aporte que fue la base.
Pero lamentablemente no era suficiente para dar el salto.
El
préstamo
El resto que no era poco, no había como conseguirlo así que
apelamos ya en un acto de desesperación a la Banca Boliviana y
adivinen: ¡no nos prestaban ni un peso boliviano¡. Que si porque
no somos sujetas de crédito, que si por esto y por aquello. Y
valga la aclaración que hay más de un Galindo con peso en la
banca boliviana, así que para los que me acusan del parentesco
ya ven para que me sirve, sino para estar doblemente señalada.
En todo caso nos hicieron perder el tiempo y nos dieron con las
puertas en las narices.
Acudimos
entonces a un préstamo internacional con intereses bajos que
podemos pensar en devolverlo y no como los prestamos usureros de
la banca boliviana que son impagables e impensables para
infraestructura social.
En ese
préstamo intervinieron nuevamente mucha gente que cree en esta
propuesta hasta los diablos que hay en la Iglesia gentes que
conocen profundamente nuestro país como para apostar por
nosotras y dotados de un discurso radical que afirma que es
posible derrotar al neoliberalismo.
Para el pago
de la deuda se han movilizado algunas hermanas del feminismo
autónomo de otros países en Europa que aunque no lo crean si
existen, quizás un poco solitarias pero existen!!!. Lo vital es
que estas mujeres dejan claro y nítido el concepto de que la
solidaridad sur-norte norte-sur existe y que está bien lejos de
lo que por cooperación entendemos.
La
remodelación
La remodelación nos la financió Rosario Aquim de ENLACE, pero no
de su bolsillo sino tramitando ella un préstamo del Banco que a
su vez nos presto a nosotras y cuyos pagos está cubriendo ella
hasta que la virgen tenga la capacidad de hacer esos pagos.
Todos sus amigos le cayeron encima con quejas como si hubiese
prestado el dinero a unas forajidas salidas de una película del
lejano oeste, pero ella lo hizo riéndose de toda la polémica
levantada y esa risa no tiene precio.
La implementación
La implementación que ya parecía una tarea imposible fue gracias
a más de 100 mujeres de clase media donde hay algunos hombres
que nos regalaron montos de dinero o objetos de sus casas, desde
aparatos de música, alfombrado de la casa, bancos para las
aulas, hasta llajueros o postreras o licuadora. Mujeres de clase
media que tienen en la cabeza también un país diferente, gente
de la clase media que también esta harta de esta sociedad
prejuiciosa e injusta en todo. Gente que nos ama, que nos
respeta entre los cuales hay algunos hombres que nosotras
también amamos como el mexicano Hector Villaseñor, que todos y
todas recordamos por la imborrable huella que dejó en la vida
cultural de la ciudad de La Paz y del país . La casa no es de
Mujeres Creando es de todas esa gente que la ha hecho posible y
que es una masa de donde hay de todo; divorciadas solventes,
profesionales discretas, maricones queridos, filósofas
aturdidas, recoveras contestonas, directoras de galería que
colgarían en sus paredes ventanas y no cuadros, joyeras cautas,
arquitectas y arquitectos sin medidas, gentes que tienen en
común el deseo de soñar. Pero además jurídicamente no es de las
Mujeres Creando tampoco, sino que es un lugar concreto del cual
asumimos responsabilidad política porque ...........
"No es este
mundo morada permanente
ni estación de veraneo.
No es mansión
para vivienda de propietarios
ni casa
para ser habitada por inquilinos"
Omar Kahiame
Poeta nómada
POR ESO QUE ES DE TODAS... QUE TODAS VENGAN A SU CASA COMO SI
FUERA ESO... SU CASA, su lugar concreto... |