Evo Morales
y la Desconolización fálica del estado Boliviano
por María Galindo |
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(English)
Un análisis feminista sobre el proceso
a la Asamblea Constituyente en Bolivia
La Ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente:
no era un cambio de gobierno lo que la sociedad se había
planteado
En Bolivia hay cientos de miles de Evos, en cada escuela
secundaria pública, en cada equipo barrial de fútbol, en cada
sindicato pequeño desde los taxistas hasta los heladeros. Hay
Evos intuitivos, hermosamente morenos, despreocupados y poco
ortodoxos en lo de las identidades culturales. Son Evos tan
modernos como autóctonos pero sobretodo audaces en el uso de la
palabra y despreocupados y machistas en el sexo y el amor.
Ellos
usan poncho, traje o chamarra y escogen su ropa con la libertad
que las sociedades patriarcales prohiben a las mujeres y
sobretodo a aquellas que son nombradas como "indígenas" y que
por eso tienen que cargar con la identidad cultural en las
caderas y las espaldas, desdibujando sus curvas al uso de los
mandatos masculinos.
Ese Evo cuyo rostro es un espejo social mágico e inmediato no
recibió tan sólo un mandato presidencial en las elecciones
pasadas, recibió un mandato histórico que consistía además de la
nacionalización de los hidrocarburos y el juicio contra Sánchez
de Lozada en la convocatoria a una asamblea constituyente que
permitiese replantear el sistema político boliviano. Una
asamblea que fue parte de una agenda instalada por los
movimientos sociales y no por los partidos políticos, una
asamblea que marcaba la necesidad de que no era un cambio de
gobierno lo que la sociedad boliviana necesitaba, sino una cita
histórica consigo misma para replantear las bases que habían
hecho crisis junto al modelo neoliberal.
Por esa responsabilidad tan nítida y por su condición de
"indígena" es que se esperaba que Evo convocara a una asamblea
abierta a todas las formas de participación posible.
Sin embargo, a través de la ley de convocatoria el gobierno de
Evo Morales y con la responsabilidad directa de Alvaro García
Linera promulga una ley que:
- Restituye la legitimidad a los partidos políticos derrotados
con la revuelta de octubre del 2003, inclusive aquellos que
cometieron genocidio contra el pueblo alteño.
- Cierra toda posibilidad de representación directa de los
movimientos sociales, lo cual ha obligado a muchisimos
movimientos a buscar alianzas con el MAS para poder postular
candidaturas u optar por quedar fuera de la asamblea y por ende
de la discusión socio-política que ésta ha desatado en la
sociedad boliviana.
- Ratifica el criterio neoliberal tecnocrático de representación
de las mujeres como cuota biológica dentro de los partidos, con
el aditamento de la alteridad lo cual inhibe toda forma de
alianza entre mujeres debiendo alternarse cada mujer con un
hombre.
- Deja fuera a la importante cantidad de "exiliadas y exiliados
del neoliberalismo" que son la población migrante a países como
Argentina, Brasil, EEUU y España. Población que ha crecido
vertiginosamente en estos últimos años y que constituye
actualmente el cuarto sostén económico de nuestra sociedad.
- Cierra las atribuciones de la asamblea constituyente a
sesionar durante un año en el marco del respeto de los poderes
ya constituidos con lo cual la asamblea se convierte en una mera
reforma constitucional.
Con esta exclusión y debilitamiento de los movimientos Evo
Morales y su gobierno izquierdo-indigenista tiene la seguridad
de obtener una mayoría absoluta dentro de la asamblea lo cual le
permita cooptar a los sectores sociales como clientes del
partido, realizar un plebiscito en lugar de unas elecciones
asambleístas y reescribir el texto de la constitución desde el
poder ejecutivo. El proyecto es entonces aniquilar los espacios
de disidencia y de autonomía política respecto del partido de
gobierno.
Asistimos pues con la asamblea al enmudecimiento de los
movimientos sociales en nuestra sociedad. Asistimos también a un
reacomodo de los movimientos sociales que de ser las fuerzas del
veto y la movilización social boliviana, de ser los clientes
baratos de un estado liberal, pasan a ser el ratón atontado por
el poder estatal. No es un enmudecimiento a bala, no es un
enmudecimiento por la vía de la censura, sino de la exclusión
cínica. Un enmudecimiento como sólo podía venir de uno de "los
nuestros" (eso entre comillas): un ex preso por alzamiento
armado como es Alvaro García Linera y un sindicalista indígena
como es Evo.
La asamblea se convierte así en el escenario para sustituir la
democracia liberal representativa que derrotamos en las calles
cientos de miles sin caudillos ni partidos en movilizaciones
inéditas, sustituir eso por la democracia monopartidaria que nos
ofrece el MAS como alternativa sin alternativa. El Evo mágico,
el Evo que despierta identidades puede convertirse así en el
antídoto identitario que inaugure un régimen cerrado en torno de
sus cúpulas.
"No quiero candidatear, quiero vomitar":la campaña electoral
No es casual entonces que los sectores más conservadores hayan
tomado con entusiasmo la campaña electoral para hacer
reapariciones ridículas que les permitan prolongar su agónica
mediocridad exponiendo gigantografías de sus retratos que
invitan sin duda ninguna al vómito.
Otros sectores que aprovechan la ocasión son la gran
proliferación de Iglesias y sectas Evangélicas. Ellos han
presentado candidaturas propias gracias a cientos de miles de
firmas de sus fieles para defender en la constituyente intereses
y como toda iglesia, para irse comiendo pedazos de la vida
social.
Los militares que hoy gozan de importantes atribuciones en la
actual constitución y que no están dispuestos a perder ni
siquiera el servicio militar obligatorio con el cual instalan su
modelo de virilidad chauvinista en los jóvenes, han postulado
también candidaturas propias, prestadas y alquiladas en todas
sus variantes. Las hay desde pro-gubernamentales hasta de
extrema derecha, todas en la coincidencia de la defensa de sus
intereses corporativos.
Hasta la Iglesia Católica en uso de su instinto de poder ha
sufrido un repentino enamoramiento del MAS para frenar el
proceso hacia un Estado Laico.
La campaña se caracteriza por postergar, frenar y confundir los
procesos de recreación política que una sociedad tan dinámica
como la boliviana se había propuesto.
Nosotras, las Mujeres Creando, agitadoras callejeras, autónomas,
autoconvocadas de toda la vida. Mujeres que hemos cuestionado la
democracia representativa y la visión de igualdad postulada por
la tecnocracia de género hemos postulado una candidatura,
entrando así con nuestra locura a un terreno que es el de la
farsa de la representación. Es una candidatura casi diminuta que
ha entrado por una rajadura de la ley, de la institución y del
sistema, como el agua de la lluvia que se filtra buscando y
creando al mismo tiempo goteras. Rajadura en el techo de las
casas, del Palacio y de las instituciones desde donde dejamos
gotear nuestra disidencia.
Para decir que las mujeres somos un sujeto político al cual por
siglos se nos niega el derecho a hablar, al cual se nos vacía de
contenidos propios sea con argumentos de complementariedad, de
sometimiento, de exclusión o de inclusión. Todas equivalen al
final al mismo resultado, las mujeres son ahistóricas,
apolíticas e invisibles. Y todo pacto social es un pacto entre
categorías de hombres sea cual fuere la cultura a la que
pertenecen, el color de piel que tengan, la clase social a la
que pertenezcan o la ideología a la cual se adscriban; pacto
social quiere decir pacto de convivencia a medida de los
intereses de categorías de hombres en torno de proyectos
hegemónicos de unos sobre otros.
Hoy en Bolivia tanto el indigenismo como el izquierdismo se
repiten y se encuentran con el neoliberalismo en la misma
postura fálica y patriarcal, postura que ratifica la confusión
entre proyecto social y proyecto de "poder", el control de la
sociedad, el sometimiento del "otro" y de la "otra", como el
único interés en torno del cual debe girar la historia y la
política.
"No soy originaria, soy original":
El carácter colonial versus el carácter patriarcal del Estado
boliviano
Como feministas no queremos estar ni debajo, ni encima de nadie,
por eso no hallamos un lugar propio en este proceso. Inquilinas
cuasi indeseables de la candidatura que postulamos usamos ese
espacio para afirmar que no es posible la descolonización del
Estado sin su despatriarcalización.
Afirmamos que el "pacto social" descansa sobre un contrato
sexual que nos ha expropiado a las mujeres la soberanía sobre
nuestros cuerpos. Y que ese es un fenómeno de todos los sistemas
políticos, de todas las ideologías y de todas las culturas. La
renovación de ese pacto social que no ponga en cuestión el
contrato sexual que lo sostiene reitera formas de sometimiento
colonial y patriarcal al mismo tiempo. Y no es la mirada sobre
culturas "supuestamente" originarias el mecanismo que nos
permita descolonizar nuestra sociedad ni hacerla más plena, más
vivible y más libre.
La reivindicación de "lo originario" como lo puro, como la
cultura que construye nación, proyecto de poder y luego
nacionalismo nos conduce a la renovación patriarcal y colonial
del poder. Donde el poder ejerce simplemente poder con un mero
cambio de actores.
Una de esas muestras es hoy el andinocentrismo con el que se
pretende reinterpretar la sociedad boliviana. Nuestra sociedad
no es una sociedad de indígenas originarios puros versus
mestizos blancoides indeseables. Es harto más compleja que eso,
es una sociedad donde como en todas las sociedades del mundo no
hay culturas puras, ni estáticas, ni territoriales. Es una
sociedad como todas las sociedades del mundo de mezclas y
mestizajes muchos de ellos inclusive mestizajes forzosos. Es una
sociedad de desobediencias y mutaciones culturales donde la
revolución tecnológica es uno de los almíbares para todos los
jóvenes y las jóvenes que gracias a la piratería la conquistan
para su cotidiano chatear y navegar con el mundo. Es una
sociedad como todas las sociedades del mundo donde también los y
las actoras sociales construimos cultura y podemos hablar así de
una cultura de jóvenes, de una cultura urbana, de una y otra y
otra cultura, de una cultura de maricones y de una cultura de la
calle y las ambulantes que transforman culturalmente el sentido
de la calle y del espacio público por ejemplo.
No somos "originarias obedientes" y por eso y porque ponemos en
cuestión los mandatos culturales empezando por la ropa y
terminando en los placeres. Por eso y gracias a esa
desobediencia que nos hace felices planteamos un proyecto
societal descolonizador y despatriarcalizador que tiene como
cuestionamiento principal el surgimiento de nacionalismos.
Quieren sustituir el proyecto de Estado Nación unitario por un
proyecto de plurinacionalismos autónomos para abrir la pugna
eterna por tierra, por recursos, por poder y por control. No
queremos estar encima ni debajo y por eso impugnamos ese
proyecto con nuestro cuerpo y nuestra piel sensible, sensual y
abierta al pecado.
"la única lucha que se pierde es la que se abandona":
la estrategia de las propuestas concretas
Hemos desarrollado también un puñado de propuestas concretas que
nacen desde nuestro cotidiano y por eso nos importan:
Padre Nuestro si estas en los cielos líbranos del poder de la
Iglesia:
Actualmente el Estado boliviano tiene una religión oficial que
es la Católica, se garantiza la libertad de culto pero no se
garantiza el carácter laico de los asuntos sociales. Es así que
la Iglesia ha confabulado con el Poder Estatal en todo. Tenemos
una clase de religión en todas las escuelas públicas, la Iglesia
ejerce un montonazo de actividades no eclesiásticas y lo más
grave es que hemos heredado en nuestra constitución y en todo el
ordenamiento jurídico el concepto judeocristiano de familia.
Por eso plantear el Estado laico es recuperar la hora de
religión de los colegios y ponerla por ejemplo al servicio de
una educación sexual laica y al derecho de conocer nuestros
cuerpos desde el colegio y en el aula. Y más allá de eso es
desvincular el concepto de familia de la visión judeocristiana
patriarcal. Reconceptualizar la familia, honrando todas las
complejas formas que ésta tiene en nuestra sociedad.
Devolviéndole derechos a todas esas familias a las que
supuestamente les falta "un padre" que las dignifique ante la
ley y la sociedad. Es abrir las puertas al reconocimiento de
todas las formas de "unión libre" que se dan más allá y más acá
del Estado, esas formas bellas e insólitas que hacen posible la
libertad en el amor y en la construcción de convivencia afectiva
y solidaria. Esto por supuesto que incluye las parejas entre
hombres y entre mujeres, las uniones comunitarias, las
convivencias madre hijas, hijos, madre, abuela, tía, tío hasta
donde la complejidad lo ensanche sin imposiciones, sin modelos y
sobretodo sin imponer sufrimientos ni carencias, ni ausencias a
quienes tienen derecho a crecer y vivir en afecto y libertad .
El Che y el Evo son lo mismo Padres Irresponsables:
La sociedad les ha expropiado a las mujeres su maternidad, se
valora y protege la reproducción, al mismo tiempo que se impone
la maternidad como sentido de vida a las mujeres. Sin embargo se
subordina la maternidad a la existencia de un padre que le de
legitimidad. Mientras las mujeres dan la vida, los padres tienen
el poder de otorgar el lugar social convirtiendo así al hecho de
dar la vida en un acto secundario. Allí es que surge el concepto
de madre soltera al cual se le otorga una carga de condena en
algunos casos, en otros una carga de una suerte de madre
abandonada. La recuperación de las madres de su maternidad es un
tema cultural, pero pasa también por el hecho jurídico del
apellido paterno que en nuestra sociedad es el primero, es el
que cuenta y es al mismo tiempo el mecanismo de reconocimiento o
desconocimiento que tiene cada hombre respecto de los hijos y
las hijas. Por ello proponemos la filiación materna, es decir
que los niños y las niñas lleven por primero el apellido de sus
madres. Esto recupera el lugar de las madres donde las mujeres
pasamos de ser objetos de la reproducción a sujetos de la
maternidad. Recupera también el lugar de las hijas en la
familia, lugar que todas las cifras nos demuestran que es
desvalorado respecto de sus hermanos varones.
Este hecho también tendría consecuencias en toda la
jurisprudencia de familia en cuanto a lo que se llama la
patria-potestad que es un concepto de autoridad patriarcal sobre
los hijos y las hijas.
Soberanía en mi país y en mi cuerpo:
También a las mujeres se nos ha expropiado el derecho de decidir
sobre nuestro cuerpo y esto se presenta en el ordenamiento
jurídico en varios lugares, uno de ellos es la penalización del
aborto. La recuperación de la soberanía del cuerpo de las
mujeres es un concepto más amplio que la mera despenalización
del aborto y por eso consideramos que es fundamental introducir
dentro de los regímenes especiales, concretamente uno que lleve
el título de régimen constitucional de las mujeres. Se trata de
un capítulo que permitiría concentrar todos aquellos derechos
fundamentales y como el principal de todos ellos el derecho de
las mujeres de decidir sobre su cuerpo.
Todos los partidos son un arma cargada de sangre,
machismo y corrupción
Romper con el monopolio que tienen los partidos respecto de la
representación política a través de la apertura al ejercicio de
representación directa de todas las formas de organización
social que hay en la sociedad boliviana.
Respecto de la representación de las mujeres es para nosotras
fundamental impugnar las cuotas introducidas durante el período
neoliberal y ratificadas por la izquierda-indigenista. Esta
cuota convierte la representación política de las mujeres en una
cuota biológica vacía de contenido, donde cualquier mujer desde
su condición biológica de mujer representa a las mujeres en una
suerte de representación no ideológica. Esta cuota ha sido
además reforzada en su desideologización a partir del concepto
de alteridad, alteridad que tiene como efecto la negación de la
alianza política entre mujeres. Ambos son mecanismos que niegan
la autonomía política de las mujeres, es decir el sentido de
organizarse desde sí mismas por fuera de los partidos políticos
y de las organizaciones mixtas.
Que vivan los desertores, los llamados cobardes y todos los
jóvenes que objetan el uso de las armas
Actualmente el servicio militar es obligatorio para los varones
y desde la tecnocracia de género se ha impulsado la creación del
servicio militar voluntario para las mujeres potenciando uno de
los núcleos más densos de la cultura patriarcal en nuestras
sociedades. El servicio militar se ha constituido en Bolivia en
la escuela de la virilidad machista y en el mecanismo de
adquisición de hombría. Por eso en las comunidades los jóvenes
que regresan del servicio militar adquieren autoridad y son
festejados por ello.
La objeción de consciencia es la puerta que permite cuestionar
el valor del uso de las armas y de la existencia misma de un
ejército en una sociedad. Es un derecho fundamental para todos
los jóvenes la objeción de ese sentido de virilidad y la
posibilidad de sustitución de este servicio por un servicio
social que nos permita replantear a los jóvenes el sentido del
servicio a la sociedad y el lugar y sentido de la
"masculinidad".
Devolverle a la sociedad la Asamblea Constituyente abriendo
espacios deliberativos desde la propia Asamblea
La Asamblea está atravesada por una serie de temas ejes para la
sociedad boliviana, es una irresponsabilidad histórica dejarla
en manos de los partidos políticos que además han rellenado las
listas en su mayoría con personajes que en muchos casos ni
siquiera responden a sectores sociales. Hay de todo hasta cuotas
maritales como la de la esposa del Alcalde de la ciudad de La
Paz.
En otros casos los candidatos y las candidatas hacen
planteamientos que nada tienen que ver con el escenario
constituyente porque si llegan a ser elegidos simplemente
responderán a posturas que serán tranzadas en otros espacios.
Por otro lado la complejidad de los temas se convierte en una
especie de mosaico imposible de armar desde una sola
perspectiva. Por eso consideramos que el escenario de la
asamblea plantea sobretodo un desafío metodológico que pueda
recoger los saberes y visiones desde los y las actoras y
protagonistas de cada uno de los temas.
Por eso es urgente que una vez realizadas las elecciones se
abran Asambleas pre-constituyentes regionales, departamentales,
temáticas y por actores sociales.
Nosotras nos hemos planteado el propósito de convocar a una
pre-constituyente de mujeres bajo el concepto de las mujeres
como sujeto político complejo.
PORQUE LAS MUJERES NO SOMOS CUOTA BIOLOGICA,
NI COSTILLA DE ADAN,
EVA A LA CONSTITUYENTE.
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