No es accidente, es feminicidio.
El asesino es William Kushner Davalos

Preparándonos para salir



Helen Álvarez y su hermana sacaron el ataud de Andrea de la Virgen de los Deseos

 

Hubo varios grupos de jóvenes hombres que llevaban el letrero:  el príncipe azul no existe, el macho violento y celoso sí, mujer cuídate.

 

LAS COMPAÑERAS DE MUJERES CREANDO ESTUVIERON VENDIENDO LOS GLOBOS A 5bs. para poder ir haciendo frente a los inmensos gastos que nos esperan, la gente compraba los globos con mucho amor de a dos y tres y todos llevaban escritas frases como: yo parí una luchadora.

 

El cuadro de jovenes mujeres de a dos, tres o cuatro en la ruta de colores contra la impunidad era conmovedor.

 

Nos pareció especialmente interesante que tambien habían grupos de familias completas con sus niños y niñas en brazos.

 

LA RUTA DE COLORES CONTRA LA IMPUNIDAD fue haciéndose a cada paso más compacta. La prensa habla de dos mil personas desde la partida. Nos multiplicamos al menos por diez. La gente se fue sumando y muchísima aguantó el largo recorrido.

 

A la altura del ministerio de justicia una mamá que estaba con su niña de menos de tres años compró un globo se lo dió y mientras ella repetía la consigna: MUJER QUE ESCUCHAS UNETE A LA LUCHA, la niña llevaba el globo a un lado del cortejo, esas imágenes dieron fuerza a Helen y a los abuelos que estaban contemplando la ternura de la gente para continuar la larga caminata.

 

Ésta fue otra imagen impresionante de una mamá que vino con su niña de al menos 10 años que hizo este letrero: QUIERO VIVIR, CUÍDAME. Entretanto la ruta de colores contra la impunidad gritaba: señor, señora no sea indiferente, matan nuestras hijas en la cara de la gente.

 

Fueron 4 las paradas programadas y Helen sacó las palabras mas honestas, profundas, sabias y necesarias que alguien se pueda imaginar, despertando cariño, conmosión y fuerza.

 

La fuerza de la abuela y el abuelo de Andrea que hicieron la caminata de dos horas conmovía a la gente. Les ofrecimos una movilidad durante todo el trayecto, pero ellos no la quisieron, querían estar al lado de su hija y de su nieta. Ambos viven en la ciudad de El Alto, son gente sencilla que sintió en el corazón un gran consuelo al ver el enorme apoyo de la gente. La ruta de colores contra la impunidad para ambos fue además de un esfuerzo físico impresionante, también fue un acto sanador.

 

Una de las figuras más conmovedoras de dignidad y amor.

 

El machismo es la debilidad de los hombres y no su fortaleza, una de las consignas centrales que los chicos llevaban con entusiasmo y cariño. Jovenes que quizá en otras circunstancias cuestionaban estas frases ahora empezaban a entender dolorosamente su profundo sentido.

 

Las niñas fueron grandes protagonistas.

 

Pensamos que la ruta era demasiado larga. Pensabamos que quizá llegariamos al final reducidas a un pequeño grupo, pero como sabemos trabajar entre pocas personas apostamos más por la necesidad de hacerlo que por el cálculo y el riesgo, pero la gente nos respondió con amor, con compromiso, con respeto. Gracias por eso.
El camino será más largo todavía....

 

Fotos: Idoia Romano

mujerescreando.org